Estoy escribiendo desde Columbia, Maryland donde estoy dirigiendo una conferencia para Iniciadores de iglesias con obreros relacionados a la Convención Bautista de Maryland/Delaware. Yo tuve el privilegio de servir en esta área por siete años. Desde que me fui del área en 1992 al presente la población Hispana ha experimentado un crecimiento fenomenal. Rolando Castro, misionero para plantación de iglesias étnicas, me dice que solo en el área metropolitana de Washington hay 500,000 salvadoreños. Imagínense la cantidad de pupusas que se comen ahí. En la convención de Maryland/Delaware se estima que la población hispana es más de 800,000 personas. La Primera Iglesia Bautista de Laurel, que yo comencé en el año 1986 hoy tiene un promedio de asistencia de 150-200 personas
Cuando le pregunto a iniciadores de iglesias y pastores, ¿Cuál es el problema mas serio que tienes en tu ministerio? Una de las primeras respuestas es “liderazgo.”
Una de mis presentaciones trata con el tema importante de desarrollar un sistema para el entrenamiento de lideres. Hay ocho puntos principales: Selección, cultivar buenas relaciones, compromiso, entrega completa, enséñales como se hace, dales un trabajo que hacer, inspecciona (examina) y finalmente multiplícate. En esta entrada presentare dos de los ocho puntos principales para tener líderes para el futuro. Tienes que reconocer que esto toma mucho tiempo y requiere mucha paciencia. Si crees que en el mundo rápido donde vivimos vamos a entrenar lideres te vas a decepcionar porque no es así.
Primero, selecciona a la persona que vas a entrenar. Varias características que deben tener:
• naturalmente es una persona que ha aceptado a Jesús
• tiene hambre por las cosas de Dios
• tiene una familia que lo respalda y también le sirven a Dios fielmente
• tiene un carácter de aprendiz y no es un sabe-lo-todo
• tiene un carácter muy humilde
Jesús escogió a doce y paso tiempo con ellos dándoles su vida y su ministerio a los discípulos. Aun así uno de ellos le traiciono. Observa a tu alrededor y pídele a Dios que te de a esa(s) personas para entrenarlas. No cometas el error muy común de agarrar a la primera persona que respira.
Segundo, cultiva las buenas relaciones con aquellos que Dios te encargo para que entrenes. Esto quiere decir que debes de pasar tiempo con la persona conociéndoles y dejándoles que te conozca. Como puedes notar esto, para algunos, es algo temeroso ya que tu vida va a ser una pantalla grande a la vista de la persona que vas a entrenar. La vida, pensamientos, carácter y mensajes de Cristo eran manifiestos antes los doce discípulos. El apóstol Pablo dijo, “por tanto os ruego que me imitéis (1Co.4:16).”
El entrenar líderes es algo que toma mucho tiempo pero paga extraordinarios dividendos a largo plazo. El no hacerlo seria algo muy desastroso para la iglesia.
En la próxima entrada mencionaremos los tres puntos principales siguientes, compromiso, entrega completa y enseñarles como se hace.
7/18/2008
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